Muchos niños a los 18 meses parecen tambalearse continuamente mientras caminan. La imagen típica es ver al niño caminando por la calle y los padres detrás con cara de espanto, siempre pendientes de lanzarse para evitar la caída.
Todo esto es totalmente normal. El niño está aprendiendo, debe caminar para ganar confianza.
Para acelerar el proceso puedes:
- Ayudarle a subir y bajar escaleras.
- Ayudarle a subir y bajar bordillos.
- Jugar al corro de la patata.
- Jugar con pelotas blandas.
Sobre todo, nunca te rías de los problemas de equilibrio del niño, no te rías de él cuando se caiga. A ti no te gusta que se rían de ti cuando algo te sale mal.