Las frutas y hortalizas son una buena fuente de vitaminas, minerales y fibra alimentaria. Incluya más frutas y hortalizas como parte de una dieta balanceada y ayudará a sus hijos a crecer y desarrollarse, mejorará la vitalidad de los niños y contribuirá a evitar una serie de enfermedades crónicas como la diabetes tipo II, enfermedades del corazón, presión alta y algunos tipos de cáncer.